lunes, 21 de marzo de 2011

.

Mira, no duermo por las noches para soñar despierto, es ver cómo
crece mi árbol en tu desierto. Es cierto que mis dulces sueños hoy
son tan pequeños, que los años hablarán por mí, por miles de
rostros extraños. Querrán el oro, y sólo sueño con ver su sonrisa,
con andar éste camino sin prisa y sin pisar, divisando, desde lejos,
tierra firme sin guerras. Son sueños que se escriben con palabras
negras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario