miércoles, 26 de enero de 2011

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Mi corazón está difuminado, no tiene forma. Cuesta verlo y entenderlo y, sin embargo, a veces late. Sólo a veces. Pero luego le entra el miedo y se pierde, se hace pequeño en mi escritorio. Muy muy pequeño. Tanto que de golpe cabe en la palma de mi mano y tengo que tener cuidado para no estrujarlo porque en él está escrita la palabra que nos une, la misma que a veces nos aleja. En esos momentos el pánico se camufla, se acerca con sigilo para susurrarle que al final siempre tambalea y se cae. Sin embargo hoy, un día cualquiera, sin miedo lo coloco en la yema del dedo y te lo entrego.

viernes, 21 de enero de 2011
















Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte, 
me muero por divertirte y que me beses cuando despierte, 
acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca, 

miércoles, 12 de enero de 2011

Siempre me he sentido solo, siempre. Hasta que, hasta que empezaste a quererme. Entonces pensé que lo mejor para ti era que me dejaras de querer porque yo creía que no era bueno para ti. Hice todo lo posible para que te alejaras de mí. Todo. Pero no sirvió de nada , no. No puedo dejar de quererte, porque cuando estoy contigo me siento distinto, me siento bueno, me siento mejor persona. Por eso no puedo dejar de quererte. No puedo aunque lo intente, aunque lo intente con todas mis ganas, no voy a ser capaz nunca. Si ahora mismo cayese una bomba atómica aquí y se lo llevase todo por delante, pero a mí me pillara abrazado a ti, me daría igual , me daría lo mismo.
El problema era que la rabia nos habia cegado...como la niebla cuando no te deja ver el mar. Pero al final, la niebla se fue. Y acabamos mojandonos los pies en la orilla.
Y es que habiamos estado demasiado tiempo contenidos, viendonos a diario, durmiendo pared con pared, casi oyendonos respirar. Demasiado tiempo separados, parados en la cuneta pero ahora habiamos entrado en una autopista de cinco carriles sin limites de velocidad y con la quinta metida. Juntos hasta el final.

martes, 11 de enero de 2011

jueves, 6 de enero de 2011

No me dejes caer.


Soy tan frágil como una muñeca de porcelana, me rompería en mil pedazos. Así que no me dejes caer.

domingo, 2 de enero de 2011

Y comprender que tal vez amar es otra cosa. Es sentirse ligeros y libres.Es saber que no pretendes apropiarte del corazón del otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato.Debes merecerlo cada día.Y se lo dices. Se lo dices a él.Y eres consciente de que hay respuestas que quizá deben cambiarse.Es preciso partir para volver a encontrar el camino.